Recomendaciones para correr con tu perro

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Correr con tu perro puede constituir una experiencia realmente satisfactoria. Sabemos que este ejercicio es bueno para nosotros, pero también lo es para nuestra mascota. Además, si una motivación para practicarlo tiende a ser hacerlo acompañado, pues ¿quién mejor que el mejor amigo del hombre para ello?

Si bien no todos los perros son aptos para correr, los más saludables adoran hacerlo, así sea por unos pocos kilómetros. No obstante, hay algunas cosas que debes saber antes de ponerle la correa a tu fiel aliado de cuatro patas. Por ello, a continuación te presentamos cuatro datos que debes tener en cuenta:

Asegúrate que tu perro está preparado para el ejercicio

Así como tú no puedes correr media maratón recién te levantes del sofá, los canes tampoco pueden: deben entrenar para ello. Comienza con recorridos cortos y suaves: una vuelta a la manzana, o trotando en la plaza más cercana, y poco a poco incrementa la distancia. Recuerda que el perro promedio puede correr entre tres y diez kilómetros, por lo que toma eso en cuenta a la hora de planear tu ruta.

De igual modo, llévalo al veterinario para una revisión que despeje cualquier duda que puedas tener. Razas como los bulldogs, doguillos y otros ejemplares “de bolsillo” no pueden ir más allá de una mera caminata; y los perros viejos, aún de la especie adecuada, son propensos a lesionarse o sufrir de articulaciones adoloridas. Por otro lado, los perros pastores, terrier y retriever son los adecuados para salir de casa.

Escoge rutas sencillas para tu perro

Nada mejor que un parque o bosque para las patas de tu can. Los caminos de asfalto, en cambio, pueden lastimarlas.

En días cálidos, beneficiará a ambos corredores mantenerse en la grama y los caminos de tierra: recuerda que los perros se sobrecalientan demasiado, pero tienden a seguir moviéndose en estas condiciones; por ende, nada mejor que la naturaleza para secar el sudor que drenan por las almohadillas de sus patas, o para proveerles de fuentes de agua que no conseguirás en la calle.

Entrénalo para que permanezca siempre contigo

Asegúrate de que tu perro no se asuste con más personas alrededor, o ataque a otros animales. Lo ideal es que el can pueda correr sin correa o, en su defecto, que al tener puesta una, ésta no lo lastime.

Lo ideal es llevarlo a un sitio donde pueda trotar libremente: recuerda que tu perro puede cansarse o distraerse, por lo que si lo llevas con cinta no deberá extrañarte que a veces se retrase, o que en otras ocasiones salga disparado hacia algún sitio y te arrastre con él. Por ello, insistimos: entrénalo para que se movilice solo, junto a ti, o que vuelva a tu lado ante el más mínimo llamado.

Recoge sus desechos

Cuando debes atender tus necesidades, tienes que hacerlo, y lo mismo ocurre con tu mascota. Por ello, para no dejar sucio el ambiente y prevenir que otros usuarios, o tú mismo, pisen lo que dejaron atrás, lleva unas bolsas plásticas contigo y recoge la comida procesada de tu perro.

Y recuerda: todo esto lo haces por ponerte en forma, pero es importante que también se te contagie la alegría que tu can demuestra cuando te pones los zapatos cada vez que toca salir a entrenar.

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