Lo que tienes que saber sobre el HIIT y LISS Cardio

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Hay quienes odian hacer cardio y hay quienes son felices con solo correr, andar en bicicleta, elíptica y todas las máquinas que ponen a funcionar nuestro corazón. Yo partí de esa forma, agarrándole de a poquito el gusto a correr, a conquistar mis primeros kilómetros y beneficiándome de los efectos de esa práctica constante en mi cuerpo y mente. Bajé de peso, mejoré mi capacidad física y no me podía sentir mejor… ¡Quería más!

Fue así como luego llegó el trabajo muscular, los resultados comenzar a tardar en manifestarse y comencé a ganar kilos. Si, subí de peso y fui indignada donde el personal trainer a preguntarle qué estaba pasando, cuando creía estar haciendo todo bien. Desbloqueé mi primer nivel de ignorancia deportiva: el músculo pesa más que la grasa. El siguiente nivel entonces era seguir quemando esa molesta grasa.

Todo este preámbulo era para contarles todo lo que necesitan saber de los dos métodos más efectivos (de acuerdo a mi experiencia) para mejorar tu porcentaje de grasa. Cabe recordarles que el ejercicio es solo el 30% del trabajo y de la alimentación va a depender el 70%. Con eso desbloqueamos el segundo nivel de la ignorancia deportiva: no puedes dar la vida en el entrenamiento y echar todo por la borda con tu dieta. No me odien, yo no hago las reglas.

¿Qué es el HIIT?

HIIT, por sus siglas en el inglés High Intensity Interval Training, es un entrenamiento de intervalos de alta intensidad que alterna diferentes ejercicios con series cortas de descanso. El objetivo es poner a trabajar el corazón de forma exigente e ir intercalando con pequeños momentos de descanso. Distintos estudios han demostrado que el HIIT, consigue quemar calorías incluso después de haber terminado la rutina, atribuido al efecto térmico residual que acelera el metabolismo.

Si buscas en internet, son miles los videos que hay de HIIT dando vueltas y que no te sorprenda que algunos pueden durar desde cinco minutos, hasta 15 o 20. Para mí ha significado un gran cambio en mi rutina, porque me ha permitido trabajar la resistencia y al mismo tiempo la musculatura, porque algunas veces trabajas con tu propio peso. Es sin duda un gran ejercicio para perder peso y quemar grasa, muy cómodo para quienes cuentan con pocos minutos para entrenar.

¿Qué es el LISS?

Desde hace poco más de un año comencé a combinar el HIIT con el LISS: Low Intensity Steaty State en inglés. Todo lo contrario al HIIT, un tipo de entrenamiento que se ejecuta a baja intensidad, manteniendo una frecuencia cardíaca al 60-70% de exigencia. La personal trainer australiana Kayla Itsines lo popularizó al incluirlo en sus guías y sugerirlo para intercalar durante la semana. Al hacerlo a ritmo moderado, el cuerpo optimiza el uso de la grasa como fuente de energía, ya sea un trote suave, elíptica con resistencia media o cualquier actividad que puedas hacer por mínimo 30 minutos a la misma frecuencia cardíaca.

Para ambos entrenamientos, un reloj con medidor de pulsaciones va a ser tu mejor aliado, porque te va a permitir saber el nivel de exigencia y si lo estás haciendo de forma correcta. Si no lo tienes, otra forma de saber es el test del habla: en el caso del HIIT, si intentas hablar y apenas puedes vas por buen camino y haciendo LISS, si te cuesta mucho, es que debes bajar un poco el ritmo.

Me encanta la versatilidad de ambos métodos y puedo decir por experiencia que los resultados se notan (siempre y cuando hagas tu parte y lo complementes con una buena alimentación). Los invito a probarlos y a darles una oportunidad, en mi cuenta de instagram @fit.fiu siempre estoy compartiendo ideas de HIIT y LISS.

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